12 de julio de 2016

¡NULIDAD YA!

Desde el Grupo de Estudios Sociales sobre el Paraguay (GESP) queremos expresar nuestro repudio al fallo del juicio por la masacre de Curuguaty, perpetrada en 2012 con intenciones de generar un clima de violencia y represión sobre el movimiento campesino.
Ese episodio fue usado para gestar el golpe parlamentario que derrocó el gobierno de Fernando Lugo. Esta maniobra, confirmó la permanencia en el poder de sectores asociados al stronismo así como demostró la persistencia de mecanismos políticos heredados de la dictadura militar.

El golpe parlamentario significó la reorganización en el poder de una elite política fuertemente conservadora y reaccionaria que sin discriminar los colores partidarios, se organiza y coaliga en contra de los movimientos campesinos, los más emblemáticos en la lucha contra el sistema. 
Ayer, junto con el resto de la opinión pública, fuimos testigos de la condena, con severas penas, para los campesinos que sufrieron la masacre de junio de 2012, quienes fueron culpados sin evidencia ni pruebas fehacientes y con un proceso viciado desde el principio. La causa se constituyó en una farsa jurídica de repercusión internacional y los campesinos injustamente encarcelados despertaron solidaridad de todos los movimientos sociales y organismos de derechos humanos.

Los once campesinos acusados, encontrados “culpables” y condenados, enfrentarán entre 4 y 35 años de cárcel: Rubén Villalba (30 años de prisión y 5 años más de medidas de seguridad); Luis Olmedo (20 años), Arnaldo Quintana y Néstor Castro Benitez (18 años); Lucía Agüero, María Fany Olmedo y Dolores López (6 años); y Felipe Benítez Balmori, Adalberto Castro, Alcides Ramírez y Juan Tillería (4 años de cárcel). El desenlace del juicio, plagado de irregularidades, falsas acusaciones, evidencias “plantadas” y contra-testimonios, sólo re victimiza a las víctimas, al tiempo de que señala lo parcial y corrupta que la justicia paraguaya es al actuar a favor de los poderes económicos y políticos concentrados.

Consideramos que el juicio es una arremetida del poder político para propinar una derrota histórica al movimiento campesino y a los sectores populares en su conjunto para fortalecer la política económica extractivista, basada en el monocultivo y en la depredación de los recursos naturales, y asociada a la mafia del narcotráfico. Las pruebas para exigir la nulidad del juicio fueron repetidamente difundidas por distintas organizaciones de derechos humanos.

Desde el GESP hemos acompañado la campaña por la libertad de los campesinos criminalizados y sus repetidas huelgas de hambre. Manifestamos, nuevamente ahora, nuestra solidaridad con ellos y la exigencia de NULIDAD YA.

 

19 de abril de 2016

Exigimos reforma agraria integral y apoyo a la economía cooperativista

Paraguay se encuentra atravesando una de las experiencias de lucha campesina más importante de los últimos tiempos. Una gran movilización popular, en principio de campesinos que reclaman la condonación de sus deudas y cooperativistas que rechazan el pago de mayores impuestos, ha ganado la capital paraguaya en los últimos quince días.

Desde entonces, una gran cantidad de colectivos estudiantiles, de trabajadores, agrupaciones territoriales, culturales han mostrado su solidaridad con los pequeños productores agropecuarios y sus reclamos, sumándose a su lucha desde diversas formas.

La visibilidad de la cuestión social agraria no es nueva, desde aquella histórica primera marcha sobre Asunción hecha en el año 1992, el movimiento campesino paraguayo ha llegado hasta la capital del país infinidad de veces, trayendo consigo las demandas históricas de este sector social, destacándose entre ellos el eterno problema de las deudas imposibles de asumir y la falta de financiación para el sostenimiento de la pequeña propiedad campesina y la agricultura familiar y cooperativista.

Las deudas a las que refieren los campesinos derivan de un conjunto de créditos ofrecidos por el Estado paraguayo para que los productores de pequeña y mediana escala, volcasen su actividad a la caña de azúcar y la chía, entre otros.

Las semillas brindadas fueron de mala calidad, los préstamos no tuvieron en cuenta la variación del precio internacional y las deudas acumuladas por las miles de familias campesinas resultaron impagables.

La responsabilidad estatal sobre la crisis económica de los cooperativistas y campesinos es innegable, por lo que demandan la condonación de las deudas.

Por su parte, los manifestantes cooperativistas también se declaran en contra del cobro del impuesto al valor agregado (IVA) sobre los intereses de los préstamos concedidos a socios, lo cual fue determinado por Ley y complica aún más su situación, al tiempo que confunde las bases fundacionales del cooperativismo, aplicando máximas y tributaciones similares a las que deberían cobrarse a las firmas bancarias.

El gobierno de Cartes, siguiendo en la tónica de sus predecesores, se ha mostrado reacio a dar respuesta al “problema campesino”. El gobierno se ha mostrado proclive a la protección y al subsidio de los grandes productores sojeros y ganaderos, cubriendo parcialmente el costo del combustible, y beneficiándolos con una tasa de presión impositiva cercana a cero, pero se ha mantenido completamente contrario a responder a las demandas campesinas, despreciando abiertamente a los manifestantes

Esta es una problemática de largo plazo en Paraguay. En un país con una economía fuertemente primarizada y que se encuentra entre los países con mayor distribución desigual de la propiedad agraria, el “problema campesino” se ubica en el centro de la escena social y política del país.

La historia de la lucha por la tierra en el Paraguay puede entenderse como la historia de una brutal desposesión.

La larga tradición de luchas populares democráticas han tenido como una de sus banderas inclaudicables la realización de una reforma agraria integral, en busca de la democratización del acceso a la tierra, reclamo que afecta al corazón del modelo de acumulación paraguayo.

En efecto, la desigual distribución de la tierra es uno de los límites más importantes a una efectiva democratización de la sociedad paraguaya. Los sectores conservadores que han dirigido el país durante décadas han visto en el mantenimiento del latifundio y la gran propiedad agraria una de las bases genuinas de su poder.

Esta desposesión ha sido acompañada, como suele suceder en este tipo de procesos, de un doble ataque a la población campesina, con el claro objetivo de un disciplinamiento social. Por un lado, las organizaciones campesinas han sido sistemáticamente y salvajemente reprimidas, y la población del campo ha sido sometida a una brutal violación de sus derechos humanos, sociales y políticos, despojándolos de sus más básicas libertades constitucionales. Dan cuenta de ello, los numerosos asesinatos de dirigentes campesinos por el sicariato al servicio de los grandes propietarios y las mafias rurales, con la evidente complicidad del Estado. Por otro lado, desde el poder político y los medios masivos de comunicación (concentrados en unas pocas manos) se ha promovido la construcción de un discurso anti-campesino, transformándolos en un “otro” peligroso, agresivo, salvaje, “vago” e incluso corrupto que viene a perturbar la paz de la sociedad urbana, supuestamente ajena a ella.

No obstante estos ataques, el movimiento campesino paraguayo se mantiene firme en su lucha, y se ha movilizado por miles para exigir una solución a sus problemáticas. Algunos sectores sociales han manifestado su apoyo al reclamo de los agricultores, sumando a su vez sus propias demandas. Desde entonces, el país se encuentra en un estado de agitación y movilización que nos obliga a tomar posición.

Desde el GESP nos sumamos, junto a todas las organizaciones democráticas del Paraguay, al apoyo de las demandas de los productores y cooperativistas, con la firme creencia de que en el camino de una expansión de las garantías y libertades democráticas y en lucha contra los sectores conservadores y reaccionarios, es necesario la distribución igualitaria de la tierra, apoyo a las economías agrarias familiares y fomento a la solidaridad cooperativista.

Hacemos nuestro acompañamiento y llamamiento a la lucha popular. Reforma Agraria Integral YA!

 

Descargar comunicado aquí

López, M. y Taboada, V. (2015). [Compiladoras] Violencia(s). Reflexiones sobre sus diversas formas en Paraguay. Asunción: Arandurá. ISBN: 978-99967-42-86-6.

Descargar gratuitamente el libro Violencia(s). Reflexiones sobre sus diversas formas en Paraguay

INTRODUCCIÓN, por Magdalena López y Victoria Taboada

“¿Pero eso es violento, no?”, podemos preguntarnos a menudo, sin saber exactamente qué responder. “Sí, creo que sí… o no, no sé”. Podría continuar ese diálogo. La violencia está presente en múltiples dimensiones de la vida. Muchas veces, las formas o características que adquiere no son percibidas o, dicho de otra manera, algunos “tipos” de violencia se han consensuado como tales, mientras otros tipos se han acallado, justificado, invisibilizado o denegado. Por ejemplo, la violencia estructural sobre la mayor parte de la sociedad (aquella que ejerce el Estado, o los sistemas económicos) es y fue escondida bajo argumentos que culpabilizan (y culpabilizaron) a las víctimas. Durante la dictadura stronista, los culpables de la represión estatal eran los reprimidos, por “atentar contra la democracia”, “sucumbir ante ideologías comunistas extranjeras” o “traicionar a la patria”. En la actualidad, los excluidos, pobres, vulnerables son revictimizados bajo las acusaciones de “vagos” o “haraganes” que no quieren producir para el provecho de la nación. El presente libro ha sido ideado con el objetivo principal de ofrecer a las personas lectoras diferentes miradas y abordajes sobre el fenómeno de la violencia en Paraguay, así como las formas de resistencia que se han generado. Como sostuvimos, creemos que la violencia adquiere múltiples formas y puede actuar en todas las esferas de la vida, encontrándose algunas violencias fundamentales o básicas escondidas completamente. Existen dispositivos históricos y sociales encargados de normalizar las violencias y por ende, perpetuarlas, razón por la cual encontramos más que urgente debatir y cuestionar estas formas de violencia y denunciar sus efectos. Proponemos entonces un abordaje multidisciplinario en el que cada autor y autora, desde su especialidad, comparte un análisis de aquellas violencias a menudo desoídas o pormenorizadas. La problematización que proponen busca despertar la atención sobre aquellas cuestiones más estructurales, un poco borrosas aún debido a la preocupante adaptación que generan estas formas de violencia. No nos hemos limitado a presentar textos científicos exclusivamente ya que este libro pretende ser un disparador. Cada autor y autora ha buscado abordar, revisar, deconstruir o resignificar violencias, sus consecuencias, sus naturalizaciones o los diversos mecanismos que la sociedad ya ha adquirido (o no) para sobrevivir a ellas. Gracias a este abordaje, las lectoras y lectores encontrarán ensayos desde los enfoques político, histórico, educativo, comunicacional, social y de género. Agradecemos profundamente a los autores y autoras que se han ocupado excelentemente de descubrir y explicar las formas de violencia desde sus áreas de acción. Muchos de los ensayos e ideas plasmados en esta compilación, se encuentran en desarrollo o, incluso, en un proceso de formación inicial. Esperamos que este libro sea la forma de poder madurarlas al calor del debate y de la opinión de todas/os las/os lectoras/es que se acerquen a él con mirada crítica y constructiva.

 

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN

Magdalena López y Victoria Taboada .................................................................................. 7

 

  1. LA VIOLENCIA POLÍTICA: DESDE EL PASADO HASTA EL PRESENTE

Tierra y violencia. Orígenes del latifundio en el Paraguay

Ignacio Telesca .................................................................................................................... 11

El Paraguay y las víctimas de la violencia histórica de su nacimiento

Gloria Scappini .................................................................................................................... 25

El reclutamiento militar en la posguerra (1869-1904)

Claudio José Fuentes Armadans ......................................................................................... 37

Tres episodios alegóricos sobre la violencia política en el Paraguay

Carla Benisz y Mario Castells ............................................................................................. 55

Lo injustamente violento y lo violentamente justo. Ensayo sobre democracia y economía en Paraguay

Magdalena López ................................................................................................................ 69

 

  1. LA VIOLENCIA SIMBÓLICA

Violencia en la escuela, o la escuela de la violencia

Ramón Corvalán y Noelia Buttice ...................................................................................... 83

Violencias simbólicas en formulación de Políticas Públicas. La producción de información pública como desafío y antídoto

Laura Gottero .....................................................................................................................103

Democracia mediática y el estado de excepción permanente

Hugo Pereira........................................................................................................................119

Sobre las exigencias de la cotidianidad y la violencia individual

Victoria Taboada.................................................................................................................131

 

III. DESIGUALDAD Y VIOLENCIA EN EL ENTRAMADO SOCIAL

Desigualdades y violencia urbanas: migración paraguaya y vivienda en la Ciudad de Buenos Aires

Gabriela Mera .....................................................................................................................143

Encarcelamiento masivo y estado punitivo

José Galeano, Dante Leguizamón Morra y Hugo Valiente ................................................155

 

  1. MIRADAS DIVERSAS SOBRE LA VIOLENCIA DE GÉNERO(S)

Cuando la protección hiere. Casos y reflexiones sobre la violencia policíaca aplicada al colectivo de trabajadoras sexuales travestis en la Ciudad de Asunción

Carlos A. Peris y Lorena Céspedes Darmany ....................................................................179

Acoso callejero en Paraguay: todas tenemos algo que contar

Mirta Moragas Mereles y Rosa Posa Guinea .....................................................................193

Anindekuña’i: apuntes para pensar lo normativo patriarcal en varones de Asunción

Agustín Barúa Caffarena ....................................................................................................205

 

 

Violencia(s). Reflexiones sobre sus diversas formas en Paraguay

Coordinadoras: Magdalena López -Victoria Taboada

1a. ed. – Asunción, Paraguay. Arandurã Editorial

Grupo de Estudios Sociales sobre Paraguay (GESP) - Sociodata (SD)

224p. ; 15 x 21 cms.  ISBN: 978-99967-42-86-6

Colección Sociodata 2

30 de enero de 2016

La reciente muerte de Carolina Marín de 14 años en la localidad de Vaquería (Caaguazú) volvió a visibilizar una práctica repetidamente denunciada por los organismos de DD. HH., la reducción a servidumbre de niños y niñas pobres a través del sistema de criadazgo, práctica largamente extendida en el país.

Desde el Grupo de Estudios Sociales sobre el Paraguay (GESP-IEALC, UBA), nos sumamos al pedido de justicia por Carolina y a la denuncia del sistema de criadazgo que expone a miles de niños y adolescentes a situaciones de una vulnerabilidad semejante. Distintas organizaciones, y la Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescencia (SNNA) presentaron un informe en 2014, sosteniendo que habría más de 45.000 niños, niñas y adolescentes que viven en situación de criadazgo, sometidos a largas jornadas laborales de trabajo infantil doméstico a cambio de techo, comida, vestimenta y con la promesa de ser escolarizados. La amplia mayoría de estos niños está expuesta a distintos tipos de violencia que condicionan su desarrollo individual y dejan fuertes secuelas emocionales y psíquicas. Esto genera una situación de servidumbre de la que difícilmente se puede escapar, puesto que son plausibles víctimas de otras formas de explotación de trata de personas o explotación sexual. De hecho, según el informe de la SNNA: “El 58% de las víctimas de la trata de personas trabajaba como personal doméstico antes de ser captada por los tratantes. Esto significa que 6 de cada 10 mujeres que son víctimas de la trata de personas fueron antes trabajadoras domésticas o criaditas. En cuanto adolescentes explotadas sexualmente, casi un 90% fueron previamente trabajadores infantiles domésticos en el sistema de criadazgo. Esto nos dice que 9 de cada 10 adolescentes explotadas sexualmente fueron antes criaditas o trabajadoras domésticas en su niñez. La relación es tan directa que es difícil no pensar en el criadazgo como su causa principal.”

El caso de Carolina también pone en evidencia las irregularidades del sistema de adopción, puesto que ella había sido entregada en guarda al matrimonio del militar retirado Ferreira Rojas y la jueza de paz Ramona Melgarejo, y su muerte muestra la falta de control de los dispositivos de adopción y protección de la niñez, y cómo un matrimonio con injerencia en las instituciones del Estado puede violarlos fácilmente.

Es por ello que urge un cambio de carátula en la investigación del caso, el “homicidio culposo” no considera la total responsabilidad de sus tutores ni contextualiza la situación de servidumbre y opresión en que vivía la niña.

El arraigo de esta práctica solo es posible por la pervivencia de una estructura económica y cultural que condena a los sectores más pobres a condiciones de servidumbre naturalizadas por gran parte de la sociedad. Asimismo, las niñas y mujeres son particularmente vulnerables en este contexto en el que el Estado no garantiza la protección necesaria a las víctimas de violencia sexual, ni prioriza políticas en torno a la salud reproductiva. La entrega de niños como criados suele ser una salida obligada para las madres pobres y/o solteras.

El “criadazgo”, como acuerdo entre una familia pobre que “entrega” a una de sus hijas-niñas y una familia con mejor situación económica que acepta y “emplea” a la pequeña, encubre el siniestro acuerdo entre patriarcado y capitalismo.

Las/los menores son la muestra de problemáticas generadas en el seno de sociedades que necesita de la mano de obra cuasi-esclava o esclava para la reproducción del trabajo doméstico. Son, al mismo tiempo, catalogados como casos de “trabajo infantil”, término acuñado para describir la realidad de los niños de familias pobres, que tienen que “asistir” desde pequeños a las economías domésticas, para intentar disminuir la falta de ingresos, dando cuenta de una desigualdad estructural.

Nos sumamos al pedido de distintas organizaciones sociales por la erradicación plena del criadazgo, lo cual requiere no solo de su sanción penal, sino de políticas de erradicación de la pobreza y de derechos laborales, así como de una fuerte denuncia social que reconozca la veta autoritaria, por la continuidad de la cultura stronista, oculta tras este tratamiento infligido sobre los sectores vulnerables.

 

Descarga el Comunicado aquí

El Grupo de Estudios Sociales sobre Paraguay, junto con una variedad de organizaciones e instituciones, apoya y acompaña a la Fundación Paraguay Cultura en la organización de un ciclo de cine en el que se proyectarán películas paraguayas en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina. 

La entrada es libre y gratuita y las actividades se realizarán en el local de la Fundación (Maipú 464, 3er. Piso, Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

El cronograma es el siguiente:

  • Miércoles 4 de noviembre: Latas vacías. Dirección: Hérib Godoy.
  • Miércoles 11 de noviembre: 7 cajas. Dirección: Juan Carlos Maneglia, Tana Schémbori.
  • Miércoles 18 de noviembre: Hamaca paraguaya. Dirección: Paz Encina.
  • Miércoles 25 de noviembre: Cuchillo de palo. Dirección: Renate Costa.

Para mayor información sobre el ciclo, les recomendamos ingresar aquí.

27 de Septiembre de 2015

El Rector de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), Froilán Peralta, ha sido acusado por cargo de corrupción  y nepotismo. Lxs estudiantes han salido a protestar y han tenido que tomar la sede de la UNA para exigir una respuesta sólida por parte de la Universidad.

La UNA, universidad estatal más antigua y con mayor matrícula, ha sido denunciada en numerosas ocasiones por haberse convertido durante la dictadura en una extensión del Partido Colorado (situación que perdura hasta la actualidad), regida por favores políticos y rencillas faccionarias, en la cual los profesores que no pertenecen a esta línea tienen problemas de permanencia y de persecución.

La situación de Froilán Peralta no es más que la punta del iceberg de los problemas estructurales que afronta el sistema educativo paraguayo, no sólo a nivel universitario, sino general:

  • vaciamiento educativo,
  • disminución progresiva del presupuesto,
  • carencia de infraestructura necesaria,
  • empobrecimiento curricular,
  • proliferación de instituciones privadas de dudosa legalidad
  • y con escasos contenidos educativos.

Estos fenómenos, llevan a una gran parte de los jóvenes (aquellos que pueden hacerlo por contar con las condiciones económicas) a emigrar en la búsqueda de opciones educativas.

Los estudiantes se plantaron a exigir la renuncia del rector –quien se escondió desde que escapó de una protesta en su contra– y se abrieron paso a plantear otras demandas que tienen que ver con la desmejora del sistema universitario paraguayo. Rápidamente, la policía antimotines rodeó a las y los estudiantes al tiempo que la fiscalía –que tenía lazos previos con el rector– advirtió que los jóvenes estaban violando la ley, siguiendo una afianzada práctica de criminalización de la protesta y de protección de los verdaderos delincuentes.

Tras días de vigilia, el rector Peralta renunció y se entregó a la justicia el 25 de Septiembre, lo que desencadenó la renuncia de otras autoridades universitarias.

Las/los estudiantes no han “tomado de rehenes” a 37 autoridades universitarias, como han declarado algunos medios, están ejerciendo su derecho legítimo a protestar por medios pacíficos; en todo caso, han sido las malas prácticas políticas y los partidos tradicionales, la corrupción y la ilegalidad, así como la persecución ideológica y el desinterés por los estudiantes los que han tomado de rehenes al sistema educativo paraguayo.

Desde el Grupo de Estudios Sociales sobre Paraguay, acompañamos las consignas que embanderan la movilización de los estudiantes, muchos de los cuales han participado y colaborado en nuestros Talleres anuales, y nos solidarizamos con una lucha estudiantil que –creemos– no hace más que exigir la democratización, en su funcionamiento y en su contenido, de una de las principales instituciones formadoras de Paraguay.

Descargar comunicado aquí

El Grupo de Estudios Sociales sobre Paraguay (GESP) y el Centro de Documentación Sociodata (CSDoc) invitan a la presentación del libro Violencia(s). Reflexiones sobre sus diversas formas en Paraguay que se realizará el martes 8 de septiembre a las 19 hs en ela Biblioteca del Centro Cultural de España Juan de Salazar.

El libro es una compilación de Magdalena López (GESP) y Victoria Taboada (CSDoc) y cuenta con artículos de Ignacio Telesca, Gloria Scappini, Claudio José Fuentes Armadans, Carla Benisz & Mario Castells, Ramón Corvalán & Noelia Buttice, Laura Gottero, Hugo Pereira, Gabriela Mera, José Galeano & Dante Leguizamón Morra & Hugo Valiente, Carlos A. Peris & Lorena Céspedes Darmany, Mirta Moragas Mereles & Rosa Posa Guinea, y Agustín Barúa Caffarena.

 

El Grupo de Estudios Sociales sobre Paraguay junto con otras organizaciones e instituciones, auspicia y acompaña las Jornadas "A 150 años de la Guerra Guasu. Hechos y Contextos. Historiografía y Representaciones" a desarrollarse los días 24, 25 y 26 de junio del corriente año.

La actividad, organizada por el Archivo Nacional de la Memoria, Cátedra de Historia del PAraguay (FFyL-UBA) y el CEHPY (Centro de Estudios Históricos del Paraguay), convoca mediante diversos ejes a expositoras/es especializados en la temática de la Guerra Grande que hace 150 años enfrentó a Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay.

Para más información, les recomendamos descargar aquí la circular.

Si desean ver el programa de la actividad pueden ingresar aquí.

Mayo de 2015

1º violencia: Una niña de diez años fue abusada, violada (se cree que sistemáticamente) y embarazada por su padrastro.

2º violencia: El Estado en todas sus esferas niega la atención necesaria a la niña tras decidir prohibirle la realización de un aborto seguro y monitoreado médicamente en un hospital, quitándole su derecho a la vida, exponiéndola a un parto de riesgo.

3º violencia: La madre fue imputada por faltar a su obligación de cuidar a la niña, como si esa obligación fuera sólo de la madre, como si el padre, la sociedad y el Estado no tuviesen responsabilidad alguna en el cuidado de la infancia y la adolescencia, y como si la madre no fuera una posible víctima del mismo contexto de violencia. La madre, confirman, había denunciado los abusos del padrastro ante la justicia, la misma justicia que ahora decide culpar a la madre por no cuidar a su hija.

4º violencia: el padrastro está prófugo.

5º violencia: el Ministro de Salud confirmó descartar completamente la realización del aborto porque la vida de la madre no está en riesgo. Una madre de 10 años y de menos de 40 kilogramos de peso.

6º violencia: la niña viene de un familia pobre, que no puede llevarla a abortar a una clínica privada con los beneficios que tienen quiénes sí pueden pagar por dicho servicio. La mercantilización de la salud divide aún más las prestaciones entre clases sociales y las clasifica, marcando más las jerarquías, lo cual se hace particularmente evidente en el Paraguay que carece de una tradición en salud pública. Las pobres serán niñas-madres o morirán en el intento, las ricas podrán con un manojo de billetes dar un fin a la escalada de violencia.

Contexto de violencia

Estos casos descriptos no son aislados. Solamente en el año 2014 se registraron en Paraguay 680 casos de niñas embarazadas. Según datos del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), entre 2006 y 2009 nacieron 2074 niños cuyas madres tenían entre 10 y 14 años, asimismo más de dos centenares reportaron abortos.

Más allá del dato numérico, este caso, que salió a la luz porque se volvió mediático, es la expresión de un sistema patriarcal que funciona desde todos los dispositivos posibles. En primer lugar, en el espacio del seno familiar: la niña violada por su padrastro, la violencia del hogar expresada en ese abuso, la creencia de propiedad del hombre por sobre el cuerpo de una niña, el delito consagrado una y otra vez y la impunidad de la reiteración del acto delictivo. Además, en el plano institucional, la justicia sanciona a la madre, denunciante pero no escuchada a tiempo, y rubrica socialmente la violencia del hogar que, lejos de ser simplemente íntima y familiar, se asienta sobre patrones largamente estructurados en la cultura. Finalmente, el sistema médico le niega la ayuda a la niña y el sistema judicial se la prohíbe legalmente. En el gobierno paraguayo (y en la mayoría de los países latinoamericanos), subyace la concepción del aborto como “permiso del Estado” a mujeres pecadoras y no como derecho y garantía de mujeres que deben decidir sobre sus cuerpos, pero esta concepción que vulnera los derechos de todas las mujeres, se convierte en una justificación pública de la violencia machista ante los casos concretos de las víctimas directas.

En nuestra región, es necesario luchar por el aborto legal, gratuito y seguro, pero, además, es urgente luchar contra la violencia de género y el patriarcado. Lo uno no puede avanzar sin lo otro, y mientras no avancen, las mujeres siguen siendo el depósito de una larga cadena de violencias.

El Grupo de Estudios Sociales sobre Paraguay, representado por Gabriela Mera, Carla Benisz, Laura Gottero y Magdalena López, presentará una mesa en el I Congreso Latinoamericano de Teoría Social (19 al 21 de agosto en la Universidad de Buenos Aires, Argentina).
Adjuntamos aquí información de dicha mesa, invitándolxs a todxs a participar también de estas jornadas de debate e intercambio.

MESA 33 | Discusiones críticas contemporáneas sobre el Paraguay: el desafío renovado de la teoría social
Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Resumen:
Paraguay no es, como se lo ha caracterizado frecuentemente, un "cementerio de teorías" ni el ejemplo de la excepcionalidad más difícil de "englobar" al momento de caracterizar los procesos sociales latinoamericanos. Sin embargo, los esfuerzos por evadir este paradigma han llevado a investigadoras/es a crear paralelismos y comparaciones forzadas, o a eliminar Paraguay de los grandes atlas políticos de la región, cuando no a su inclusión forzada en interpretaciones apriorísticas que niegan sus especificidades históricas y culturales. Diversos paradigmas de análisis e interpretación de la realidad social muestran importantes limitaciones al momento de estudiar al país con "la dictadura más larga del Cono Sur", "dos de los partidos más antiguos de América Latina", "uno de los crecimientos económicos más desiguales de la región", "que se ubica entre los tres países más desprovistos de derechos laborales y previsión social". Consideramos que estas definiciones cristalizadas, que a menudo se transforman en clichés de la investigación social, obturan interpretaciones más complejas o reflexiones críticas renovadas que aporten otras perspectivas de análisis. Por lo expuesto, el desafío es realizar propuestas e ideas que conduzcan a resignificar la teoría social vigente para poder interpretar los momentos históricos y las dinámicas sociopolíticas, económicas y culturales actuales de Paraguay, sin forzar ni excluir, colaborando al mismo tiempo con la creación de una teoría social latinoamericana que incorpore a todos los Estados no sólo los más "renombrados dentro de las ciencias sociales" y rescate la historia del Paraguay (que es, asimismo, parte de la historia de Argentina, Brasil, Uruguay y Bolivia, como la Guerra contra/de la Triple Alianza y la del Chaco dan muestra).
En este sentido, se esperan colaboraciones que, desde las más diversas disciplinas, contemplen la relación entre teoría social y nuestras realidades latinoamericanas enfatizando las tensiones y conflictos por sobre las recetas armadas y universalistas.
El envío de resúmenes se realiza por la plataforma virtual, acceda al mismo haciendo click aquí
Y es posible realizarlo hasta el 19 de junio.

Página 2 de 6